Francia comenzó con pie derecho su participación en el Mundial 2026 al derrotar 3-0 a Senegal en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en un partido que tuvo un ingrediente especial: el reencuentro entre ambas selecciones 24 años después de la histórica sorpresa senegalesa en Corea-Japón 2002.

Los goles franceses llegaron por intermedio de Kylian Mbappé, quien marcó un doblete a los 66 y 90+6 minutos, y Bradley Barcola, que amplió la ventaja a los 82 minutos. El marcador terminó siendo amplio, aunque el trámite del compromiso resultó mucho más exigente para los europeos. Senegal generó peligro en varios pasajes del encuentro y obligó a Francia a emplearse a fondo para asegurar los tres puntos.
La segunda anotación de Mbappé tuvo un valor especial. Además de sentenciar el encuentro en tiempo de reposición, el delantero se convirtió en el máximo goleador histórico de la selección francesa, superando el registro que ostentaba Olivier Giroud.
El partido también quedó marcado por la intensidad física y el ambiente de revancha deportiva. Senegal buscaba repetir la hazaña de 2002, cuando derrotó 1-0 a los entonces campeones del mundo en uno de los mayores golpes de la historia de los mundiales.
Entre las curiosidades del encuentro aparece la presencia de dos referentes que han marcado una era para sus selecciones: Kylian Mbappé por Francia y Sadio Mané por Senegal. Ambos lideraron a sus equipos en uno de los partidos más atractivos de la primera jornada del Grupo I.
Con la victoria, Francia toma ventaja en la zona y confirma su condición de candidata al título, mientras que Senegal deberá buscar la recuperación en sus próximos compromisos para mantener vivas sus opciones de avanzar a la siguiente ronda.