De cultivadores de coca a exportadores de café: productores de Nariño llegarán a mercados de Norteamérica y Europa

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Productores de varios municipios de Nariño, que años atrás destinaban sus tierras al cultivo de coca, hoy se preparan para exportar café a mercados de Norteamérica y Europa gracias a un programa impulsado por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR).

Los caficultores hacen parte de la estrategia Conectando la Ruta del Café, liderada por la ADR, mediante la cual el Gobierno nacional ha destinado más de $17.000 millones para fortalecer a pequeños productores y facilitar su acceso a mercados internacionales.

Como parte de este proceso, 20 toneladas de café producido en Nariño llegaron esta semana a Chinchiná, Caldas, donde la empresa Invercafé se encargará de realizar el trillado, empaque y demás procesos necesarios para su exportación.

 

Durante una visita a Chinchiná, el presidente de la Agencia de Desarrollo Rural, César Pachón, explicó que este modelo permitirá que los productores comercialicen directamente su café en Norte América y Europa.

“Podrán vender su producto, a través de esta empresa, a países como Estados Unidos, Alemania, Dinamarca y Bélgica”, señaló el funcionario.

Pachón destacó que los campesinos vinculados al programa pertenecen a cinco municipios de Nariño y que anteriormente tenían pocas posibilidades de comercialización, limitadas en muchos casos a parques, plazas de mercado y ferias locales. Hoy, gracias al acompañamiento institucional, han participado en ferias internacionales realizadas en Europa, Asia, Medio Oriente y Norteamérica, donde han presentado sus cafés ante compradores de diferentes países.

Otro de los beneficios que resaltó tiene que ver con la estabilidad en los precios. Según explicó, los acuerdos comerciales establecidos dentro del programa garantizan valores superiores a los costos de producción y reducen la dependencia de las fluctuaciones de la Bolsa de Nueva York, cuyos movimientos suelen afectar la rentabilidad de los caficultores.

Además, los productores recibirán los pagos de manera anticipada. Las empresas encargadas de procesar y exportar el café realizan desembolsos inmediatos, evitando trámites complejos relacionados con conversiones de moneda y largos tiempos de espera para recibir los recursos.

“Organizamos a los campesinos en cooperativas, están formalizados con su cámara de comercio y han recibido capacitación técnica para producir café con altos estándares de calidad. A ellos se les paga de manera inmediata, incluso antes de que el producto salga del país, porque este programa ofrece seguridad jurídica y económica para todos. No tendrán que esperar entre 60 y 90 días para recibir el pago, como ocurre en otras operaciones de exportación”, explicó Pachón.

El café producido en Nariño debe pasar inicialmente por Caldas debido a que en el sur del país no existen trilladoras certificadas y reconocidas por los mercados internacionales. Por esa razón, el grano se procesa en empresas ubicadas en Chinchiná, desde donde se adelantan los procedimientos necesarios para su comercialización en el exterior.

De esta manera, el café cultivado en territorios que durante años estuvieron ligados a economías ilícitas comienza a abrirse espacio en los principales mercados del mundo, consolidándose como una alternativa legal y rentable para cientos de familias campesinas.

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